Siempre quise llevar un Diario. De hecho, lo llevé durante gran parte de mi estancia en la Escuela Secundaria -allá por 1983-1986. Una década después intenté llevar otro, pero no tenía acceso a computadora, y la verdad, escribir en libretas, todavía hasta la fecha, se me hace tedioso y que no le hace justicia a la velocidad de mi pensamiento. (Aprovecho para dar gracias a mis maestras de Mecanografía!!)
La libreta aquella de mi adolescencia me la encontré hará cosa de unos 10 años y la destruí, porque me mostraba (según yo) a una persona inmadura que contaba niñerías. Ahora lamento haberlo hecho, porque a estas alturas leer un diario puede ser un viaje al pasado para visitar a la persona que yo era en ese entonces.
Bueno, el caso es que escuché hablar del Blog, y ahora, que cuento con computadora y acceso a internet, decidí darle una segunda oportunidad a los diarios, para tener material para reírme y reflexionar un poco más adelante en la vida, y quizá aprender de errores y recordar otros tiempos.
El título del blog es circunstancial. Pensando en un diario, se me vino a la mente la película de Disney, pero como voy a contarles cosas de la vida real, y sabiendo que nunca fui ni seré "princesa", pues se me ocurrió ponerle así.
La escritura y la lectura me encantan desde la infancia. En la Universidad mis maestros se quedaban con mis trabajos porque les gustaba mucho como redactaba. Uno de ellos incluso me exhortó a no dejar de escribir y a buscar una oportunidad en un campo periodístico. Peeeero... la primera cualidad de un periodista -uno bueno- es la objetividad, cosa de la que la mayor parte de las veces, carezco. Pero mi estilo cayó perfecto en la redacción publicitaria y promocional. Ahí si he podido "echarle crema a mis tacos".
Ahora en este espacio quiero echar mis pensamientos al aire. No tengo absolutamente ninguna pretensión. Voy a invitar a mis amigos, familiares y conocidos a leerme, pero es más una terapia de hablar conmigo misma y una forma de expresar mis opiniones, que un afán de volverme popular o influir en algo o alguien.
¿Influencias en mi estilo de escribir? Muchas. Desde los libros clásicos de Las Mil y una Noches, Edgar Allan Poe y Charles Dickens, hasta la película de "Marley y yo", pasando por grandes escritores como Isabel Allende, Paulo Coehlo, y ¿porqué no? JK Rowling; y las columnas editoriales de Guadalupe Loaeza, Sergio Sarmiento, Armando Fuentes Aguirre (Catón) y el desaparecido Germán Dehesa.
Así que eso verán aquí. Un vistazo a mi caleidoscopio personal. Lo que se me ocurra aquí estará: opiniones sobre productos y servicios, reseñas de eventos o películas, anécdotas personales o algo que llame mi atención en la calle. No soy experta y desde ahorita aclaro que "mi verdad" puede que no sea la verdad general, y por supuesto, como he dicho siempre: "nadie tiene la verdad absoluta del Universo... pero sí de su pedacito que le toca vivir".
Bienvenidos. Gracias por leer. Se valen comentarios.
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